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El inquilino no me paga. ¿Qué hacer? ¿Aval o seguro de alquiler?

¿Qué hacer si el inquilino no te paga?

Uno de los principales problemas y temores de los problemas y temores de los propietarios de una vivienda puesta en alquiler es qué el inquilino no le pague las mensualidades.  Aunque no se trata de una situación agradable, existen mecanismos e instrumentos legales para facilitar el cobro.

Para evitar quebraderos de cabeza más adelante, en el momento de firmar el contrato es aconsejable pedir varios meses de fianza por adelantado, lo que proporcionará al arrendador un respaldo económico para cubrir los perjuicios del impago durante un tiempo. Una alternativa a la fianza son los seguros de impago de alquiler, que pueden cubrir hasta 12 meses de rentas no abonadas por el inquilino y los costes judiciales del proceso de desahucio.

 Los seguros que garantizan al propietario el cobro de la renta y los servicios de defensa jurídica crecen y ya son una alternativa a los avales bancarios, más caros y exigentes.

¿Qué es el aval bancario? El Aval es un contrato de afianzamiento, mediante el cual el banco garantiza ante un tercero que vamos a cumplir una obligación. Es decir, el inquilino garantiza con su entidad que va a hacer frente al pago del alquiler.

 El aval es más efectivo que el seguro, aunque no todos los inquilinos pueden aportarlo. Los requisitos exigidos suelen ser más estrictos y su contratación más costosa, además de que supone para el inquilino tener un dinero retenido en el banco, en concreto, 12.000 euros si el propietario solicita u aval por una anualidad de renta.

En cuanto al seguro del alquiler, se trata de una póliza que cubre al propietario en caso de impago pero también de otros actos contra la vivienda.

La principal diferencia es, que el aval debe solicitarlo el inquilino al banco y el beneficiario será el propietario mientras que el seguro de alquiler lo contrata el propietario directamente a su nombre, aunque pueda repercutir el coste del seguro en la renta mensual.

Los seguros de impago ofrecen al propietario un abanico más amplio de posibles inquilinos, ya que el aval bancario está sólo al alcance de unos pocos.

¿Cuál es el coste? El coste de un seguro de alquiler supone entre el 3% y4% de la renta anual de la vivienda para una cobertura de impago de 12 meses. Por el contrario el aval supone los gastos de la comisión de estudio y de apertura.

¿En el caso de impago cómo funcionan? En el caso del seguro de alquiler desde el segundo mes de impago por parte del inquilino se activa el seguro de impago, cubriendo al propietario el pago de la mensualidad mientras se inicia el proceso de desahucio, tal y como establece la Ley de Arrendamientos Urbanos.

En el caso del aval, el propietario debe dirigirse a la entidad bancaria que emitió el aval y solicitar, como beneficiario, ejecutarlo. Por lo general, los avales son de primer requerimiento por lo que no suelen pedir documentación adicional aunque no estaría de más presentar denuncia contra el inquilino por el impago de la renta e iniciar también el camino del desahucio.

#SiMeLoHubieranDichoAntes

Jorge Guillen

jorgeguillen@me.com

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